Sin duda alguna los picadores, encargados de causar lesiones en el morrillo del toro para romperle los músculos del cuello y obligarle a que baje la cabeza, representan la clase lumpen de la corrida de toros...
Generalmente suele tratarse de cincuentones calvos y entrados en carnes...
...como esta morcilla humana...
Muchos de ellos, aparte de calvos, suelen ser toreros fracasados, lo que ya es el colmo del fracaso.
Y de lo que no cabe duda es de que estos catetos no podrían trabajar siquiera ni descargando cajas de melones en Mercamadrid.




2 comentarios:
yo lo llamaría la incultura, sin más.
Otro título hubiera sido: "Incultos: se la pican en blanco y negro", jaja
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